Carta a Jazmín: Nosotros, los grandes y gordos

Carta a Jazmín: Nosotros, los grandes y gordos

Carta a Jazmin

Carta a Jazmín: Nosotros, los grandes y gordos

Lourdes Buñuales, 14 junio de 2017

Pequeña Jazmín,

Soy una de esas personas que describes como grandes y gordas y que podía haber encontrado la carta que escondiste en el bolsillo de aquellos pantalones que confeccionaste junto con tus amigas allá en tierras lejanas. Te escribo avergonzada, pero te escribo para que te sepas escuchada, lo mínimo que puedo hacer para darte la dignidad humana que como sistema te hemos arrebatado.

Cuando la ética en la empresa no existe

He conocido tu caso, muestra del de muchos, a través el documental “China blue”  (2005, Micha Peled), una alarmante visión sobre la globalización más voraz y las presiones económicas que ejercen las compañías occidentales sobre los empleadores de las fábricas orientales y estos sobre sus trabajadores.  Vemos la continua violación a los derechos y dignidad de las personas y trabajadores: trabajo infantil, explotación laboral, condiciones cercanas a la esclavitud, “sobretiempos” de trabajo extenuantes, privación de mínimo descanso, retenciones de sueldos, amenazas… Hemos visto los extraños parámetros de tu jefe para medir la imagen corporativa de su empresa a través de su caligrafía mientras yacéis exhaustas y enfermas sobre montones de ropa por acabar; su forma de “motivar” a los trabajadores con “eslóganes educativos” por las paredes: “Trabaja duro hoy, si no mañana trabajarás más duro buscando trabajo”; y su falta de respeto a la hora de hablar de vosotros. Multa por dormir, multa por reír, multa por ir al baño y ni se te ocurra enfermar. Tu mirada perdida en la fiesta corporativa de la empresa lo dice todo acerca de las contracciones que no puedes entender. El documental también transpira la violación de estos derechos en tu país en el que parece que debes justificar tu vida por ser mujer y además segunda hija.

La ética empresarial: lo que queda por hacer

Pero la globalización también ha traído una creciente intercomunicación entre los distintos países del mundo y esa es la más poderosa herramienta de cambio. Te gustará saber que está habiendo iniciativas para que las cosas cambien, aunque seguro que te parecerán indecente e insoportablemente lentas. Tenemos como factor clave los Principios Rectores de Empresa y DD.HH. de Naciones Unidas aprobados por unanimidad en 2011, un punto de inflexión para instaurarlos como guía y modelo de conducta para empresas y estados en relación al respeto de los derechos humanos.

La OCDE ha incorporado ya a sus líneas directrices un capítulo de DD.HH. El pasado año tuvimos avances importantes como que el Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos publicara un documento para que los estados trabajen en este sentido. El Consejo de Europa hizo un llamamiento a los estados para trabajar en mejores mecanismos de acceso a remedio. Positivo sin duda es también que en abril pasado el Parlamento Europeo aprobó la propuesta de resolución sobre obligaciones de Debida Diligencia vinculantes para la industria textil. Ahora la Comisión Europea debe elaborar propuestas legislativas que incluyan una reglamentación vinculante sobre la Debida Diligencia en materia de DD.HH., en conformidad con los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y DD.HH. y con las Directrices de la OCDE sobre Debida Diligencia para una gestión responsable de la cadena de suministro para las industrias de producción de ropa y calzado. Naciones Unidas trabaja desde 2014 para crear un tratado internacional vinculante que imponga obligaciones a las empresas en DD.HH., y tal vez este año cuando el grupo de trabajo celebre su tercera reunión tengamos más avances.

Etica empresarial, ejemplos

Estamos en un proceso largo porque pretende dar una respuesta internacional y de consenso a todos los problemas que el documental nos ha mostrado. Además, hay iniciativas en algunos países, te cuento por ejemplo el caso de Francia que me ha parecido muy “eplicable” para mi país. Ellos tienen la llamada Ley Sapin II que entre otras medidas y requisitos incluye la obligación de ciertas empresas a establecer los procedimientos de Debida Diligencia cuando establecen relaciones con clientes, proveedores e intermediarios. Me gustaría contarte que, en mi país, España, estamos avanzando también en esta materia, pero estamos sin avances desde 2014, escondidos detrás de Europa. En cualquier caso, quiero decirte que creo firmemente en el increíble poder de la sociedad civil organizada. El peso específico de esos ciudadanos organizados es mayor que el de los que todavía nos son conscientes de su responsabilidad. Sirva como ejemplo la Campaña Ropa Limpia que trabaja para mejorar las condiciones laborales dentro de la industria textil y dar más poder a las personas trabajadoras.

No sé qué ha sido de ti, pero me gustaría que al menos supieras que, como la heroína de la historia que escribes a escondidas en tu diario, con tu testimonio has contribuido a mejorar el mundo.

Un abrazo.

(texto de Lourdes Buñuales, 14 junio de 2017,  para el Curso Experto en Responsabilidad social corporativa, Observatorio de la Responsabilidad Social Corporativa)

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